Todo un capricho divino a base de exfoliación, envoltura de vid roja y masaje que utiliza los principios activos de la uva
El concentrado de vino tinto contiene una serie de principios activos tales como alfa-hidroxiácidos, polifenoles, resveratrol, sacáridos, taninos, fermentos, vitaminas, aminoácidos, minerales y oligoelementos entre otros, que lo convierten en un excelente aliado para el cuidado de la piel. Los alfa-hidroxiácidos eliminan las capas más deterioradas de la epidermis de forma que se favorece la penetración de otros principios activos para el bienestar de la piel, así se consigue una acción antienvejecimiento ya que se mejora la piel al borrar arrugas y minimizar surcos y líneas de expresión. Los polifenoles y el resveratrol proporcionan un efecto protector ya que actúan sobre los radicales libres y previenen el estrés oxidativo de la piel. También está indicado para tratamientos de queratosis, hiperpigmentación, reductores, anticelulíticos, antiestrías, y de pieles grasas ya que facilita la limpieza de los poros y el funcionamiento de las glándulas sebáceas debido al efecto del resveratrol. Es tonificante y también favorece la circulación sanguínea y la micro circulación, a la vez actúa en la biosíntesis, manteniendo y reparando el colágeno, incrementando la firmeza y suavidad del organismo, además tiene un efecto calmante y elimina toxinas de la piel producidas por el consumo del tabaco, un exceso de sol o cuando está sometida al estrés, y a más a más alivia los calambres musculares, contrarresta las varices, aumenta las defensas, mejora la artritis y combate las alergias. Así pues, hidrata, protege y potencia las funciones cutáneas.