Antes de tomar el sol se debe evitar el uso de productos que contengan alcohol y perfumes, como las colonias o desodorantes, ya que puedan dar lugar a manchas oscuras en la piel. La piel debe estar correctamente hidratada, limpia y sin maquillaje.
Escoger una crema de protección solar Alta FPS 30 o Muy Alta PFS 50+ y con filtro físico para los niños menores de 2 años y químico para el resto de la población. Este producto debe aplicarse unos 30 minutos antes de la exposición solar, que es el tiempo que tarda la piel en absorberlo, aquí la piel debe estar bien seca. Repetir la aplicación siempre después del baño o de una excesiva sudoración. A menudo nos ponemos una cantidad insuficiente de crema solar, y para compensarlo debemos aplicarla y, al cabo de media hora, repetir este gesto. Las primeras exposiciones al sol deben ser progresivas en dosis de 10, 15 y 20 minutos y preferiblemente en movimiento.
Son los consejos básicos; pero hay más. Respecto a los productos que aplicamos en la piel, desaconsejamos utilizarlos de un año para otro ya que han permanecido en lugares sobrecalentados y esto puede provocar que los filtros pierdan eficacia y que el índice de protección del producto aparezca rebajado. Como medida complementaria al uso de protectores solares, se recomienda el uso de gafas de sol adecuadas, de lápices o barras de labios fotoprotectoras, y de sombreros para proteger la cabeza. También es importante ingerir abundante líquido, “para compensar la pérdida que se produce en la exposición solar”.

Cómo identificar el fotoprotector más adecuado para tu piel
Como es obvio, dependiendo de tu tipo de piel el fotoprotector o protector solar que debamos utilizar tendrá un índice de protección diferente.
Para comenzar, sobretodo antes de empezar a tomar el sol, lo más aconsejable es escoger el fotoprotector solar más adecuado. Para saber cuál es el que más se adecua a nuestro tipo de piel, debemos tener en cuenta lo siguiente:
•Si tienes una piel muy clara que nunca se broncea y se quema con facilidad: índice de protección superior a 50.
•Si tienes una piel que se broncea pero se quema con facilidad: índice de protección de entre 25 y 40.
•Si tienes una piel que se broncea con facilidad: índice entre 15 y 25.

Cómo utilizar y aplicarte la crema de protección solar
Una vez hayamos adquirido el fotoprotector solar que más se adecue a nuestro tipo de piel y nuestra forma –o no- de broncearnos, el segundo paso está en conocer determinadas pautas a tener en cuenta antes de ponernos frente al sol:
•Antes de salir de casa y antes de tomar el sol: tanto cuando vayas a salir de casa a dar una vuelta como cuando vayas a ir a tomar el sol, es fundamental que te lo pongas sobre la piel siempre media hora antes de salir a la calle.
•Aplícatelo cada dos horas: cuando ya te encuentres en la playa o en la piscina, es fundamental que renueves el fotoprotector al menos cada dos horas.
•Renuévalo después de salir del agua: cuando te bañes en la playa o piscina, aunque es común que el fotoprotector forme una película protectora precisamente para que la crema no desaparezca al entrar en el agua, es conveniente renovarla siempre que salgas del agua.
¿Cómo evitar las quemaduras solares?
Es muchísimo más sencillo de lo que se piensa, dado que la clave está en utilizar el fotoprotector solar adecuado, renovándolo cada vez que sea necesario y no dejando zonas de nuestro cuerpo sin aplicarla.
También es fundamental evitar tomar el sol en los momentos más peligrosos del día (de 12 a 16 horas), para que el grado de exposición no exceda de la capacidad que la melanina tiene para proteger la piel.
¿Y después de tomar el sol?
Es probable que notes tu piel caliente, dado que ha estado expuesta al sol durante bastantes horas.
Para volver a hidratarla y nutrirla, una opción ideal es que después de la ducha (a ser posible, con agua tibia o fría) te apliques un poco de gel refrescante de áloe vera, y finalmente sustituirla por un poco de crema hidratante o after sun ya que tiene los activos cosméticos adecuados para reparar la piel después del sol
La dieta también es fundamental para reponer los líquidos perdidos por la exposición solar, por ello debes alimentarte de frutas y verduras y beber bastante agua.