Las altas temperaturas, la exposición al sol por largos períodos de tiempo, la playa o piscina y la hidratación insuficiente durante el verano suelen dejar huellas en la piel, dejándonos  una piel reseca, descamada, engrosada, deslucida, con atenuación de las arrugas e imperfecciones. ¿Cómo recuperarla?

Muy sencillo, un tratamiento recuperador facial a base de un peeling profundo con Alfa Hidroxi Acidos devolverá a nuestro rostro la luminosidad, hidratación, turgencia y suavidad acabando con las imperfecciones como puntos negros y ayudando a eliminar esas manchas que se acentúan en esta época del año, seguido de un cóctel de vitaminas, minerales, y oligoelementos que harán que tu piel luzca radiante favoreciendo la producción de colágeno y potenciando la absorción con un masaje Kobido a la vez que reafirma el tejido subcutáneo.

Finalizando con una mascarilla descongestiva  y reparadora a base de bio plactum marino.

Sentirás tu piel renovada y lista para comenzar el otoño.

La alimentación y el consumo de agua también están estrechamente relacionados con el aspecto de nuestra piel. Las frutas y las verduras, ricas en vitamina A y C, son antioxidantes naturales que previenen el envejecimiento de la piel. Los adultos mayores también deben reforzar el consumo de proteínas para evitar la acentuación de la flacidez.

Aunque hayan terminado las jornadas de exposición solar, debemos continuar aplicando protección solar. Hay que tener en cuenta ya que en septiembre y octubre, la radiación solar aún es alta y para prevenir más lesiones cutáneas, debemos proteger nuestra piel, especialmente en las zonas que suelen quedar expuestas al sol (cara, brazos y escote).