La celulitis no es un cuadro específico asociado al sobrepeso, sino que comporta una afección del tejido subcutáneo que provoca una alteración de la forma corporal, causada por deficiencias de la circulación, activación hormonal, mala genética y sedentarismo son factores muy contribuyentes  y que se presenta principalmente en la cara externa de los muslos, de las rodillas, de los glúteos y del abdomen.

El aspecto característico que presenta la celulitis es una especie de “acolchado” o de “piel de naranja” y, aunque son numerosos los factores que pueden favorecer su aparición, ciertos hábitos o comportamientos pueden ser considerados como los “amigos” de esta afección. A Continuación os presentamos las principales causas de su aparición:

  1. El sedentarismo contribuye a agravar la celulitis, pues disminuye la masa muscular, aumenta la masa grasa, incrementa la flacidez muscular y empeora la circulación de las piernas. Además, permanecer en una misma posición durante largos períodos de tiempo, ya sea sentado o de pie, también favorece la retención de liquidos.
  2. La ropa ajustada y el calzado con tacones altos dificultan el retorno venoso y alteran los mecanismos del bombeo de sangre.
  3. El consumo de tabaco produce alteraciones en la microcirculación, disminuye la oxigenación de los tejidos y aumenta los radicales libres de la piel. Además degrada el colágeno y las fibras elásticas de la piel. El exceso de alcohol produce un aumento de grasa acumulada.
  4. Las alteraciones emocionales: el estrés, la ansiedad y la frustración pueden producir un aumento de ciertas hormonas del cerebro (adrenalina y noradrenalina) que, en altas concentraciones, estimulan la grasa de depósito en el cuerpo.
  5. Ciertos medicamentos (betabloqueantes, los tratamientos antitiroideos y sobre todo, los anticonceptivos), pueden agravar o inducir la aparición de celulitis.
  6. Las alteraciones digestivas, especialmente vinculadas a las alteraciones de la microflora intestinal, pueden favorecer la aparición de la piel de naranja
  7. La ingesta excesiva de grasas y carbohidratos produce un exceso de insulina que favorece el cúmulo de grasa. Asimismo, el exceso de sal y alimentos ricos en sodio (conservas, comida “rápida”, comida basura…), los embutidos, producen retención de líquidos. Los azúcares rápidos (bollería industrial, bebidas azucaradas, etc.) deben reducirse drásticamente
  8. La escasa ingesta de fibra produce estreñimiento y aumenta la resistencia venosa de las venas de las piernas, lo que altera la circulación. También es importante beber mucha agua y asegurarse una hidratación adecuada.
  9. Una alimentación centrada sólo en carnes y lácteos muy fermentados (quesos muy curados, etc.), y que no se acompañe de un abundante y variado consumo de vegetales, hortalizas y frutas, va a aumentar la acidez del medio interno en la piel, lo cual favorece la aparición de la celulitis.

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